Postales desde Diguir (Notas urgentes de un viaje)

1. Aeropuerto de Albrook:
Llegas y por más que quieras te sientes extraño, por más que trates de hacerte pasar por una persona normal, no lo eres. O crees que lo eres, vas con un aspecto más de turista, la mochila, las compañías, el tipo de carga (agua embotellada, digo: es para los acompañantes). Pero te salvan otras miradas, un abrazo inesperado, las preguntas sobre Mamá, el ¿cuándo llegaste? ¿cuándo regresas? (la pregunta que nunca me gusta responder).

2. En el “pájaro de acero”
Miras la ciudad desde el aire y miles de ideas se cruzan, como la de intentar encontrar desde el cielo el Hipódromo, o la casa de un amigo, o el mar tranquilo de la bahía (una forma especial de esconder el miedo, el eterno miedo de volar, de estar suspendidos en el aire y confiar nuestras almas, cuerpos y sueños al piloto y a los ángeles…!) Ocho asustados pasajeros cantan en silencio y cuentan los minutos.

3. Ecosistemas del Amor Prohibido
Observas, en tu juego de coraje y de miedo, grandes áreas deforestadas, volamos ya por Chepo, enormes espacios “cobrados” por la ganadería, por el progreso y el desarrollo según la mirada de muchos. A mi lado una compañía muy especial, la niña de mis ojos, el fruto del amor: mi hija NADILI y sus 19 años (estudiante de cine en Lisboa), nació en el Santo Tomás, pero desde los 6 meses, por razones varias, creció en tierras lusas. De pronto un verde intenso, un verde-verde te inunda los ojos…tu Tierra, le digo, nuestra tierra, este generoso bosque, la casa de seres sagrados, de animales y plantas, de ríos hermanos, Nabguana. Bosque primario en el lenguaje de especialistas, ecosistemas del amor prohibido en el lenguaje de otros creyentes. Porque son lugares que no pueden ser violados, prohibido talar sus árboles, ensuciar sus aguas, arrancar sus flores, matar sus animales….so pena de provocar dolores en la aldea, enfermedades desconocidas, y si alguien, algún medico o especialista pretende utilizarlo o apropiarse de algo, lo hará con respeto, pidiendo al bosque que le permita su uso. Son ecosistemas frágiles y son estrategias de un pueblo para conservar su Tierra, la Naturaleza, su Vida.

4. Mar me Quiere
De pronto el Mar Muu (Muu, Abuela: la Tierra es la Madre, el Mar la Abuela) …y una isla, otra más…. Será que de pronto me dirá Nadili, cómo en aquella historia: “papá préstame tus ojos, para atraparlo todo”, y en este instante simplemente pienso en ti mujer…que desde alguna ciudad de un país lejano piensas en mi y quería compartirlo contigo…cierro los ojos y digo tu nombre…y vas conmigo.

5. De la Niña que Enamora Corales y otros placeres
En la primera estación, Akuanusadup, (Corazón de Jesús como un día lo bautizaron los primeros misioneros que llegaron a su playa) nos espera Renata; nació en las montañas de Austria, bióloga marina que contó ballenas en Nueva Zelandia, navegó por Mares del Caribe….y un día quedó atrapada en el azul-verde de Kuna Yala, hay seres así, me digo: locamente enamorados por el mar, seducidos por tierras Dules y ahora dulcemente apasionada por Kinyapiler.

Ella es la culpable de este primer día intenso, nos invitó para participar en sus seminarios-giras por los arrecifes coralinos y nos va contando historias, dramas y alegrías del Mar.

Del Mar proviene la mayoría de la proteína animal que consumimos, es también el cómplice de más de 300 años de nuestra historia, cuando empujados por la conquista y la necesidad de espacios de libertad decidieron nuestros abuelos, poblar las costas y las islas. Ha sido muy generosa esta enorme extensión de agua salada y sus habitantes, pero últimamente lleva heridas y dolores como el del Coral, un ser vivo! que por efectos de la polución ambiental, del cambio climático sufre de enfermedades y del llamado efecto de “blanqueamiento”. Pero también, nosotros, somos culpables por la sobreexplotación de algunas especies, los rellenos en las islas, las basuras.

Los Arrecifes coralinos, son también el rompeolas natural, sin ella las islas un día desaparecerían…!

Y me entero de una fiesta de alegría y placer única en la naturaleza: el desove en masa del coral, que ocurre en una misma noche una vez al año. Millones de huevos y espermas se liberan en el agua en el mismo anochecer y en Kuna Yala será en una noche de Septiembre (también el mes de la fecunda Siembra de Nele Kantule, líder histórico del Pueblo Dule). El mar y sus habitantes, dándonos tanto. ¡Hay amores así!

Es solo el primer día de estos intensos días que nos esperan, de noche iremos al Onmaket Nega – la Casa Grande – para conversar con la comunidad y recibir los saludos y los abrazos de los mayores.

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